Una buena configuración de correo no es “un extra”: es la base para que tus emails lleguen a bandeja de entrada, no a spam. Si tu empresa envía presupuestos, facturas o respuestas a clientes, necesitas una autenticación completa con SPF, DKIM y DMARC. Esto mejora la entregabilidad, protege tu dominio frente a suplantaciones y refuerza la confianza en tu marca.
¿Por qué es tan importante configurar bien el correo?
Hoy los filtros anti-spam (Gmail, Outlook, Yahoo, etc.) no se basan solo en el contenido del mensaje. Evalúan la autenticación del dominio y su reputación. Si tu dominio no está bien configurado:
- Tu correo puede ir a spam aunque el contenido sea correcto.
- Puedes sufrir suplantación (spoofing) y fraudes con tu marca.
- Los clientes pueden no recibir presupuestos, enlaces o confirmaciones.
- Tu dominio puede perder reputación y tardar semanas en recuperarla.
La “tríada” de autenticación: SPF, DKIM y DMARC
SPF: quién puede enviar correos en nombre de tu dominio
SPF es un registro DNS que indica qué servidores están autorizados a enviar correo usando tu dominio. Sirve para que el receptor valide: “¿este servidor tiene permiso para enviar como @tudominio.com?”
Beneficio: reduce suplantaciones y mejora la confianza de los filtros.
DKIM: firma digital del mensaje
DKIM añade una firma criptográfica en el email. El receptor verifica esa firma con una clave pública en tu DNS, confirmando que el mensaje no ha sido modificado y que el servidor emisor es legítimo.
Beneficio: mejora la entregabilidad y protege la integridad del mensaje.
DMARC: la política (y el control) sobre SPF/DKIM
DMARC une SPF y DKIM y define una política: qué debe hacer el receptor si un email falla la autenticación. Además, permite recibir informes para ver quién está enviando en nombre de tu dominio (legítimo o fraudulento).
Beneficio: máxima protección ante suplantación y reputación sólida a largo plazo.
Qué configuración consideramos “correcta” (nivel profesional)
En un entorno real (pymes, autónomos, tiendas online, servicios), una configuración de correo sólida incluye:
- SPF bien definido y sin duplicados.
- DKIM activo en el proveedor que envía (OVH, Zimbra, Exchange, Google, etc.).
- DMARC configurado con política progresiva (monitorizar → cuarentena → rechazo).
- rDNS / PTR correcto si envías desde servidor propio (IP dedicada).
- Hostname/HELO coherente (si aplica en servidores propios).
- SSL/TLS en IMAP/SMTP para conexiones seguras.
- Opcional pero recomendable: BIMI (cuando DMARC está en enforcement) para reforzar marca.
¿Cómo se implementa?
La clave es hacerlo en el orden correcto:
- Inventario de envíos: desde dónde se envía (servidor, web, formularios, CRM, newsletter).
- SPF: incluir solo los emisores reales y evitar “SPF duplicados”.
- DKIM: activar firma en el proveedor principal y publicar claves en DNS.
- DMARC: empezar con
p=none(monitorización), revisar informes, y subir aquarantineoreject. - Pruebas: enviar a Gmail/Outlook, revisar encabezados y validaciones.
- Seguimiento: revisar informes DMARC y ajustar cuando se añaden herramientas nuevas.
Beneficios reales (lo que notas en el día a día)
- Más correos en bandeja de entrada (menos spam y menos “no me ha llegado”).
- Mejor reputación del dominio con Gmail/Outlook.
- Menos fraudes por suplantación de identidad.
- Mayor confianza y profesionalidad en la comunicación con clientes.
- Mejor rendimiento de envíos desde web (formularios, WooCommerce, CRM, etc.).
Errores típicos que bajan la reputación
- SPF duplicado (dos registros SPF separados).
- SPF demasiado abierto o “a ciegas”.
- Enviar desde herramientas no incluidas en SPF (formularios, plugins, CRMs).
- DKIM desactivado o con selector mal publicado.
- DMARC inexistente (o con política incorrecta).
- Servidor con IP sin reputación o sin rDNS si aplica.
FAQs
¿SPF, DKIM y DMARC son obligatorios?
No es “obligatorio” por ley, pero en la práctica es imprescindible para entregar bien en Gmail y Outlook. Sin autenticación, tu dominio tiene más riesgo de spam y de suplantación.
¿Qué pasa si solo configuro SPF?
Ayuda, pero se queda corto. DKIM y DMARC completan la protección y la reputación. El resultado profesional llega cuando SPF + DKIM validan correctamente y DMARC aplica la política.
¿Puedo romper el correo si lo configuro mal?
Sí, sobre todo con SPF/DMARC si se aplican políticas estrictas sin comprobar envíos reales. Por eso se recomienda una implementación progresiva (monitorizar primero y endurecer después).
¿Esto mejora también los correos que salen desde mi web (WordPress/WooCommerce)?
Sí. Si envías confirmaciones, pedidos o formularios desde tu web, la autenticación del dominio y la reputación influyen directamente en que esos correos lleguen al cliente. Además, conviene enviar con SMTP autenticado.
Conclusión
El correo corporativo es una herramienta crítica: no puede depender de configuraciones “a medias”. Con SPF, DKIM y DMARC bien implementados mejoras entregabilidad, refuerzas la marca y reduces riesgos. Igual que una web rápida es la base para posicionar, una autenticación de correo sólida es la base para una reputación de 10.
Resumen + Acción
- ✔ Si tus correos llegan a spam o “no llegan” → revisa SPF/DKIM/DMARC.
- ✔ Si envías desde web/CRM/newsletter → integra esos emisores en SPF y firma con DKIM.
- ✔ Empieza DMARC en monitorización y evoluciona a política estricta.
- ✔ Mantén el correo con SSL/TLS y SMTP autenticado.
Si quieres, revisamos tu dominio y te dejamos la configuración completa (SPF + DKIM + DMARC + pruebas) lista para que tu correo tenga una entregabilidad y reputación impecables. Todos nuestros clientes tienen una reputación de 10 en sus correos, ¿Quiéres saber que incluye nuestro mantenimiento web?.

